sábado, 6 de agosto de 2011

Minecraft: Haz tus propias reglas

Con gráficas desfasadas de los patrones actuales, con poca música y sonidos, y en una optimización demasiado engorrosa para jugar, Minecraft, así y todo, es uno de los nuevos revolucionarios que destierran las evaluaciones. La mayoría de los juegos exigen, un aprendizaje para superar un obstáculo, un encarnación en la historia para develar un misterio y obtener puntos, pero este juego de la empresa Mojang, exige un aprendizaje para crear nuestras reglas. La única regla sería, aprende a obstaculizarte, aprende a hacer tus reglas, y luego reemplazalas cuando te cansen.


En lineas generales el juego que aun esta en fase beta, consiste en un Mundo 3D de aspecto retro que se crea aleatoriamente, en el que todo esta compuesto por cubos, el pasto, los arboles, el agua, todos son cubos (como el juego "Mis ladrillos" o los "Legos") apilados para formar montañas, o bosques, incluso el inmenso Océano. Con madera se pueden construir herramientas como hachas o picos, y así comenzar una excavación hacia lo profundo de la tierra, en busca de minerales mas valiosos como plata, oro o diamante. La única condición es que por las noches salen alimañas de sus refugios, como zombies, esqueletos, arañas y demás, por lo que un buen refugio no viene mal, a menos que se prefiera un encuentro cercano. 

A medida que nos hacemos con otros materiales podemos construir nuevas herramientas, desde arcos y flechas para defendernos, antorchas para iluminar zonas oscuras, hasta tener nuestros propios vagones que transiten las minas para ayudar a la recolección.                               
Podríamos encontrar sucesores en juegos como Dungeon Keeper, en el cual también creábamos nuestras habitaciones a nuestro antojo, pero Minecraft no tiene reglas ni misiones.


El punto central del juego es la libertad, se puede jugar de muchas maneras y cada uno crea esa forma. Podemos construir grandes refugios, jugar a dibujar con los cubos esculturas, armar pistas de carreras; cualquier cosa es posible, solo se necesita paciencia e ingenio. Pero nadie nos dirá si hicimos bien o mal algo, porque somos los productores y consumidores de nuestra propia historia, así como podremos cambiar la trama en cualquier punto. El juego también se puede jugar online, aumentando al infinito las posibilidades de juegos, porque no solo habrá una mente creativa, sino varias, lo que incrementara los modos del jugar. 

Este juego pone en jaque la cuestión del puntaje, es siempre interesante un juego donde no se marquen objetivos, porque estamos acostumbrados a recibir algún orden incluso en los juegos de mayor libertad. Puede al principio sentirse un ruido, como la carencia de algo, pero la falta de una evaluación, o quizás, una evaluación en otros términos, se logra comprender luego de jugarlo.

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