martes, 14 de junio de 2011

Propp, las tramas, los RPG, y las consolas

Vladimir Propp
 No es una novedad decir que ciertos géneros de juegos comparten una serie de características argumentales y gráficas, así como también formas de jugabilidad y de relacionarse con el usuario, que los encasillan bajo un mismo nombre. No es común encontrar juegos RPG donde la magia, los reyes, los dragones, o las espadas no cumplan la función de pilar de una trama que podría mirarse bajo la comprensión estructuralista que Vladimir Propp realiza acerca de los cuentos fantásticos rusos. Son 31 funciones (como las llamará Propp), que agrupadas en esferas de acción, que corresponden a los personajes, constituirán la base de todo cuento. A estas funciones las agrupa a su vez en 7 esferas de acción (a. el agresor; b. el donante; c. el auxiliar; d. la princesa; e. el mandatario; f. el héroe; g. el falso héroe) y que constituidas en secuencias darán como resultado el cuento fantástico ruso. Si bien esta teoría, publicada en 1928 en Morfología del cuento, halló detractores, podría aplicarse a los juegos de rol, y quizás, en su gran mayoría (con algunas excepciones).

jueves, 9 de junio de 2011

Cine y juegos: en busca de superaciones



  Un videojuego ¿no es una película interactiva?, allí donde el cine ya no sabía superarse, ¿se agregó al espectador como conductor de la diegesis, como escritor de la trama? Dudas suscitadas porque el cine ha sido el mismo desde su inicio, ha habido cambios claro está, pero la idea original nunca cambió. La imagen en movimiento, sonora luego, con avances tecnológicos antes durante y después, siempre fue la visualización de una trama que concatenaba acciones de personajes. Poco queda ya del cinetoscopio de Thomas Edison, o del cinematógrafo de los hermanos Lumiere, quizás solo el alma eterna del cine, la necesidad de un espectador que reciba ese hermoso mensaje, plagado de un lenguaje rico en planos, en tiempos, en sonidos, músicas, como una danza o una orquesta, que el director teje con un ojo adiestrado. Pero esta apreciación, reduccionista sin embargo, no alcanza a brindar siquiera un ápice del cine y su mística, su historia, sus logros y su arte. Pero si para buscar algún camino a responder las primeras preguntas.